Historia Artelie cómo nació: una marca construida entre Bogotá y Quebec
- Jonathan Javier Rojas Torres
- 27 abr
- 3 min de lectura
Hay marcas que nacen en una oficina, con un plan de negocios y una inversión inicial. Artelie no nació así.
Nació en una conversación entre una madre y su hijo que vivía del otro lado del continente. En la pregunta de si era posible hacer algo grande con lo que ella sabía hacer con sus manos. Y en la convicción compartida de que sí lo era.
Bogotá — Quebec: 4.700 kilómetros de distancia

Me fui de Colombia hace tres años. Esa es la realidad detrás de Artelie que pocas veces contamos en público: esta marca existe porque la distancia nos obligó a pensar de otra manera.
Cuando estás lejos de casa, empiezas a valorar lo que dejaste. Y lo que dejé era una mujer extraordinaria — mi mamá, Yolanda — con un talento estético innato y la disciplina de quien sabe que las cosas buenas no se apresuran. así me lo enseño ella.
La pregunta fue simple: ¿qué pasaría si convertimos ese talento en una marca? No en un emprendimiento de artesanía genérica. En una marca de arte funcional de lujo.
La primera pieza y la primera certeza
Las primeras piezas que Yolanda desarrolló a finales de 2024 confirmaron algo que yo sospechaba: el nivel de sofisticación en el tejido, la calidad del material, la coherencia estética de los diseños no tenían nada que envidiarle a marcas de diseño europeas o norteamericanas.
Lo que faltaba era la narrativa. El posicionamiento. La decisión clara de en qué categoría queríamos vivir. Esa fue mi parte del trabajo.
Pasamos meses definiendo no solo qué hacíamos, sino por qué lo hacíamos. Y la respuesta que encontramos fue la que gobierna todo lo que Artelie hace hoy: creamos arte funcional de lujo. No artesanías. No decoración. Arte que vive con quienes lo eligen.
Artelie no nació de un mercado identificado. Nació de la convicción de que lo que mi mamá hacía merecía un lugar diferente al que el mundo le había asignado.
La visita a Artesanías de Colombia
Hay un momento en la historia de Artelie que nos definió más de lo que esperábamos. Cuando fuimos a Artesanías de Colombia — la entidad que certifica y promueve la artesanía nacional — nos dijeron algo que tardamos días en entender: que lo que hacíamos no era artesanía en el sentido técnico del término.
Podría haber sido un golpe. Fue lo contrario. Fue la validación más poderosa que recibimos. Si Artesanías de Colombia no nos clasificaba como artesanía, era porque habíamos logrado algo diferente. Estábamos en otra categoría. La categoría donde queríamos estar.
Hoy usamos esa historia en nuestra comunicación porque es verdadera y porque dice exactamente lo que somos: una marca que no encaja en las categorías existentes porque creó la propia.
Lo que viene
Artelie tiene hoy presencia en Colombia y en Canadá. Hemos participado en ferias de diseño, recibido clientes de Bogotá, Cauca, Cartagena, Toronto, Quebec y otras ciudades. Cada pieza que sale del taller de Yolanda en Bogotá llega a un espacio donde alguien la eligió, no por necesidad, sino por convicción estética.
Eso es lo que seguiremos construyendo. Desde dos ciudades, con dos perspectivas, con una sola visión: que el arte funcional colombiano tenga el lugar que merece en el mundo.
Aca les dejo mi pieza de arte favorita:
— Jonathan, Co-fundador Artelie | Quebec, Canadá | artelie.com.co




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